09 diciembre 2006

Primero, convencidos

En su discurso Sobre los asuntos del Quersoneso, año 341 a. C., el insigne político y orador griego Demóstenes de Peania, dirigente del partido popular e implacable adversario del partido filomacedonio, sigue exhortando a los atenienses a hacer frente a las invasiones de Filipo, donde quiera que tengan lugar. Los atenienses, les dice, no están bien dispuestos a mantener un imperio, pero son diestros en impedir que otro lo consiga o a arráncárselo a quien lo tenga, "y a recobrar a toda la humanidad para restablecerla en los cauces de la libertad". El rey macedonio no quiere que la libertad que de Atenas se expande esté de ninguna manera al acecho de sus buenas oportunidades, y en esto sus cálculos no son incorrectos ni vanos: "Entonces, en primer lugar, es necesario que lo consideréis irreconciliable enemigo de la constitución y de la democracia, pues si no estáis convencidos de eso en el fondo de vuestras almas, no querréis tomar en serio los acontecimientos presentes".