11 diciembre 2006

La paz como cebo

Al comienzo de su Tercer discurso contra Filipo, año 341 a. C., alude Demóstenes a los dicterios de algunos atenienses que tienen por "causantes de la guerra" a quienes proponen decretos o consejos para defender a su pueblo: "Por eso yo, antes de nada, propongo y defino esta cuestión: si está en nuestro poder deliberar sobre si hay hay que mantener la paz o hacer la guerra", Si es posible la paz, el orador de Peania es partidario de mantenerla y pide al que haga esa propuesta que la presente por escrito, actúe en consecuencia y no ande con engaños cuando está tan próximo el enemigo que sólo busca la guerra: "Mas, si otro en la alternativa, teniendo las armas en la mano y una gran fuerza militar a su alrededor, os echa por delante ccomo cebo el nombre de la paz, pero él mismo se vale de las acciones de la guerra,¿qué otra posibilidad queda sino la de defenderse de él? Si queréis tan sólo declarar que estáis en paz, como hace aquél, no me opongo. Pero, si alguien supone que es paz la situación de la que se vale aquél para venir un día contra nosotros, una vez se haya apoderado de todo lo demás, en primer lugar está loco, y luego se refiere a la paz de que goza aquél por parte nuestra, no de la que gozamos nosotros por parte de él".