03 abril 2006

Cuaresma

Escribí en DN, el sábado anterior, un breve artículo, según las nuevas normas, sobre una nueva manera de celebrar la Cuaresma, teniendo cada día presente uno de los cuarenta países más pobres del mundo, según una excelente iniciativa de en España (merece la pena examinarla: www.marianistas.org). Pero donde yo titulo "La cuaresma de los cuarenta", me corrigen y titulan: "Los cuarenta más pobres", rompiéndome el juego y la idea central. O cuando digo: "Hoy, 22 de marzo, es el día de Guinea Conakry", me lo cambian por "El día 22 fue el día...", lo que se entiende mal. ¡Qué manía! Pero, en fin, la cosa es que la Cuaresma cristiana, que tiene hoy poco de penitencial, y que no se puede comparar siquiera al Ramadán musulmán, puede muy bien celebrarse de la manera más clásica y al mismo tiempo de la manera más contemporánea, cerca de los países de"ayuno obligatorio" y de la "penitencia impuesta toda la vida". Ayer se hizo en toda la diócesis la colecta a favor de Rwanda, un país muy próximo a nosotros por el hospital de Nemba, que pagamos todos, y por los muchos navarros que han trabajado y trabajan allí. Las cifras, como casi todas las africanas, son terribles: Una esperanza de vida de 42 años. Agua potable para sólo un 41%. Seis hijos por mujer. 2011 calorías per cap. 943 dólares per cap. Un 1% de universitarios. Gastos en defensa del actual gobierno: 22´3%. Sin contar el sida, el trauma tremendo de las recientes matanzas que llegaron a un millón de muertos, los miles de huérfanos... Y aquí, como si no hubiera otra cosa que Marbella, el Estatuto catalán y el Osasuna-Getafe!